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‘Estudio de diferentes técnicas de manejo del suelo para mejorar el cultivo de la vid e incentivar su sostenibilidad (SOILVID)’

  • ‘Estudio de diferentes técnicas de manejo del suelo para mejorar el cultivo de la vid e incentivar su sostenibilidad (SOILVID)’

Alicia Pou Mir –doctorada por la Universidad de las Islas Baleares en Mallorca y con experiencia de investigación en Australia, Estados Unidos y Bélgica– se encuentra ahora mismo en el ICVV con un contrato posdoctoral-INIA de 5 años, y acaba de obtener, como investigadora principal, un proyecto de investigación de la Agencia estatal de Investigación (AEI). El proyecto ‘Estudio de diferentes técnicas de manejo del suelo para mejorar el cultivo de la vid e incentivar su sostenibilidad (SOILVID)’, tiene una duración de cuatro años y cuenta con una subvención de 180.000 euros. La investigación está enfocada en el suelo, “al que nosotros vamos a aplicar diferentes acolchados orgánicos, uno de los cuales es el sustrato post-cultivo de champiñón, además de restos de podas del año anterior y paja, que completaremos con dos tratamientos control: uno a base de herbicidas y el otro con el uso de una máquina inter-cepas. Todo ello con el objetivo de mejorar la materia orgánica del suelo, y estudiar su efecto a nivel de planta y de uva”.

 

Alicia Pou ha organizado su estudio en cuatro bloques. El primero “estará relacionado con los efectos de estos tratamientos en el suelo, en el que se evalúan las emisiones de gases de efecto invernadero, la evolución de la  composición físico-química del suelo y la temperatura a lo largo del ciclo vegetativo de la vid, la actividad microbiana y su contribución al control de las malezas porque al final lo que se pretende es reducir la aplicación de herbicidas. El segundo bloque contempla el efecto de esos tratamientos en la planta, tanto en la fisiología como en el crecimiento vegetativo y evaluar por lo tanto la eficiencia en el uso del agua, la fotosíntesis y la relación masa foliar/producción. En el tercer bloque, se contempla la uva y el mosto, en la parte organoléptica para conocer cómo afectan estos tratamientos y también se va a evaluar a nivel de hollejo pues está descrito que la paja sí que puede favorecer a incrementar la dureza del hollejo, lo que es beneficioso frente a diferentes enfermedades fúngicas. También valorar cómo resultan los vinos porque la fenología de la planta se puede retrasar debido al efecto de la reducción de la temperatura del suelo, y si esto favorece o no al vino.  Finalmente, el cuarto bloque tiene que ver con el estado sanitario de la viña. En este se pretende realizar un monitoreo de las plagas y enfermedades que puedan afectar a la viña y además en colaboración con el Instituto de Ciencias de la Viña y del Vino (ISVV) de Burdeos evaluará su relación con la síntesis de fitoalexinas.

 

El proyecto se ha iniciado ya con la selección de una viña con plantas de la variedad tempranillo de Bodegas D. Mateo en Aldeanueva y una segunda en Logroño, en Campo Viejo, “que de partida tienen muy diferentes condiciones de suelo, manejo y climatología y ya hemos hecho los tratamientos iniciales y hemos empezado a evaluar el tema de la cobertura vegetal, la fenología y hemos recolectado muestras de suelo para su caracterización. Y cada año iremos viendo la evolución de cómo mejora o empeora el suelo, la planta y el producto final de las mismas”, afirma Alicia Pou, para conseguir “si es posible, beneficiar a los productores y concretamente mejorar la productividad, la sostenibilidad y la biodiversidad de los suelos y la adaptación de sus sistemas productivos a los nuevos escenarios de cambio climático”.